¡Viiiiiva Aguascalientesnnnn!

Hace dos años y medio conocí a alguien que vive en Aguascalientes, nos conocimos en una reunión de trabajo y nos caímos bien. Trabaja en un Instituto y me invitó a platicar del programa en el que trabajo con su director, fui a Aguascalientes a verlos. Aproveché como siempre para ir a ver a mi familia y pasé a Zacatecas de trabajo, eso fue hace 2 años. Aguascalientes está justo en medio de México, dicen que es el ombligo del país. No es muy turístico, sólo tiene la feria de San Marcos que sí es la feria más famosa de México.

En noviembre del año pasado nos volvimos a ver, en la misma reunión en la que nos conocimos. En alguna plática salió que los 2 nadábamos y nos gustaban las aguas abiertas. Quedó de organizar una ida a nadar en Aguascalientes.

Hablamos después y me preguntó que fin de semana me convenía. Pensé en que el cumple de mi tío era el 13 de marzo y se me hizo buena idea juntar planes. El 13 de marzo tomé mi autobús a Aguascalientes y me fui feliz a mi nueva aventura. Mi tío pasó por mi a la terminal, nos fuimos a casa de mi prima a cenar y a celebrar su cumple y en la noche pasó mi cuate por mi para irnos a su rancho y tempranito irnos a nadar, ¡ajá!.

Con mi familia hidrocálida

Sábado, nos despertamos, nadamos tantito en una ¿”presa”? que tiene en el rancho, fuimos por un café, luego al Instituto a ver como va mi asunto con ellos y de ahí a la Presa El Jocoqui.

La “presa” casera

Una presa pequeña, alimentada por una más grande en la que hace años un gobernador concesionó tierras para que ricos de la ciudad construyeran sus casas ahí. Pues con dos kayaks en la cajuela de la camioneta llegamos a una casa prestada para nadar. Llegaron 8 amigos más, 2 para los kayaks y 4 más nadadores.

El plan fue nadar hasta la cortina de la presa, tomarnos una foto y regresar a la casa.

Yo nadé 4.5 kms, con mi wetsuit, a mi ritmo, muy tranquila, muy contenta por estar nadando en aguas abiertas. Sin ninguna prisa. Nunca había nadado tanto con wetsuit y me sentí muy bien.

Me hubiera encantado nadar más, pero tenía que correr al camión para irme a pasar unos días con mis papás antes de encerrarnos a esperar que la pandemia baje.

Amo México, amo nadar cuando quiera en donde quiera, amo tener tantos amigos que me invitan a nadar y con los que puedo viajar y disfrutar de este país.

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