Mi historia con el sirio en México (que me llevó a Camerún)

Después de regresar de Siria, pensando en que volvería pronto, estuve un año en la CDMX, en aquél entonces aún D.F. Lo odié, sobretodo porque tuve un trabajo espantoso en la CNDH (nada más frustrante que trabajar en Derechos Humanos y no poder hacer nada por nadie).

En Siria dejé un novio, regresando a México le solicité una visa de turista. Pasaron 6 meses antes de que nos la dieran. Una pesadilla de trámites, yo daba vueltas y vueltas al Instituto Nacional de Migración y no había poder humano que pudiera agilizar los trámites. Era de los primeros sirios que venían en ese momento. 6 meses después por fin obtuve la visa. En junio 2012 el sirio llegó a México. (después de pasar 6 horas en migración contestando preguntas para que lo dejaran entrar).

Logotipo del Instituto Nacional de Migración

Pobre inocente, el sirio odió México. No soportó el dejar Damasco (aunque en realidad no podía quedarse, las cosas estaban empeorando).

Los musulmanes tienen prohibido comer puerco y tomar, cargar o transportar alcohol, tampoco pueden estar en restaurantes en donde se sirva alcohol. E Siria como no en todos lados vendían alcohol, pues nunca noté que él era tan “respetuoso de las reglas”. Una vez, en mi casa en Damasco mis roomies estaban tomando cerveza, yo me tomé una y él no dijo nada.

En México sólo veía alcohol y puerco (sobretodo trompos de tacos al pastor en cada esquina, para mí el paraíso, para él, el infierno). Creo que mucha gente se vuelve más aferrada a sus raíces cuando está fuera de su tierra. A él le pasó eso. Desde que llegó a México la pasó fatal. Todo el día pensaba en que no podía ser feliz porque su familia en Siria la estaba pasando fatal. Ellos estaban tranquilos sabiendo que él estaba en México.

Imagen de tacos al pastor con cebolla y cilantro

Yo trabajaba demasiadas horas y cuando llegaba a la casa estaba agotada. Él en cambio, estaba dentro de la casa y los fines de semana, cuando yo quería descansar, él quería salir. Odiaba que saliera con mis amigos porque siempre había alcohol de por medio. Aunque yo le dijera que ese día no tomaría, él prefería no salir. Siempre creyó que yo prefería a mis amigos antes que a él, la pasamos FATAL.

Yo me dediqué a buscarle algo que hacer, que pudiera hacer como turista. Le conseguí un cuarto para que no tuviéramos que vivir juntos e intentando poner tierra de por medio y de verdad harta de esos 6 meses de infierno, me fuí a Camerún, África en miniatura.

Camerún resaltado en un mapa mundi
Infographic for Cameroon, detailed map of Cameroon with flag. Vector Info graphic green map.

¿Porqué Camerún? la decisión fue tomada entre los dos intentando irnos a un lugar juntos (mientras regresábamos a Siria). Camerún es un país católico y musulmán, en donde hablan inglés y francés y en donde no han tenido guerras, hay un dictador, pero es “seguro”. El buscó oportunidades de chamba y yo de voluntariado. Conseguí luego luego y cuando de plano la cosa no iba para más, me fui sola. El sirio me llevó a Camerún.

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