Camerún, África

Mientras estuve en Camerún escribí esto y con este post me gustaría empezar a contar mi experiencia en Yaoundé. Viví 1 año en Camerún, una temporada de secas y una de lluvia. Viví las peores tormentas de mi vida, pero también tuve grandes días rodeada de “mis niños” de Foundation Fact.

Llegué a Camerún por una decisión compartida con mi ex sirio, queríamos encontrar un país donde hubieran musulmanes y cristianos, donde se hablara inglés y que fuera un país pacífico. Aterricé sola en Yaoundé un 13 de enero, después he haber ido a ver a un amigo a Nueva York. Camerún me enseñó más de lo que creí aprender sólo por pisar un pedazo de tierra. El trabajo que hice allá me enseñó de todo lo que soy capaz y de todo lo que se puede lograr, si te empeñas lo suficiente.

Conocí gente valiosísima de diferentes partes del mundo, hice amigos cameruneses, libaneses, italianos, franceses, mexicanos. Viví la peor semana de mi vida cuando me dio malaria, pero también tuve a la mejor amiga al lado para consentirme y al mejor amigo para ayudarme a cambiar mis sábanas 3 veces al día. La malaria sin mis dos amigos cameruneses hubiera terminado en desastre, gracias Juanito, gracias Lydia por haberme cuidado tanto.

Los niños de la Fundación formados para pegarle a la piñata en una fiesta que tuvimos.

África. 6 de marzo 2013

He aprendido que en Africa, el sol brilla más fuerte

que las sonrisas son más amplias y más blancas

que el decir gracias significa agradecimiento, pero que una sonrisa lo demuestra

que se puede tener los zapatos rotos y aun así, correr

que dar la mano a un niño puede significar mucho más que un simple cuidado

que se puede caminar sobre basura y no darse cuenta

que mirar hacia el horizonte y el futuro, no siempre es necesario

que es más importante fijarse en el presente y agradecerlo

que un plato de arroz puede ser una comida completa

que contar juntos hasta 20 todos los días puede lograr unir más a las personas

que ser “la blanche” puede dejar de molestar si se ve con buenos ojos

que tenemos mucho camino que recorrer como sociedad comprometida

que nunca lograremos cambiarlo todo, pero que podemos empezar

que se puede ser muy feliz con poco

que no todo lo que tenemos, es necesario

a escoger la parte no podrida de una fruta y comerla

que lo que para mi ya no sirve, a alguien puede quitarle el hambre

que se puede llorar de impotencia, pero aun así querer seguir trabajando…

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